Esta misma semana estuve hablando con la hija de un amigo. Ella está a punto de terminar la carrera y está más perdida de lo que yo recordaba a esa edad. Entra en la definición de lo que ahora llaman “millennials”.

Dicen que los millennials son la generación del “yo yo yo”.

La verdad es que no se tiene una percepción muy halagüeña de este rango de edades entre los 18 y los 30 años. 

Estuvimos hablando de su futuro (100% verídico), y le hice una simple pregunta: “Ahora que vas a terminar la carrera, ¿qué quieres hacer, cómo te gustaría ganarte la vida?

Me respondió que no tenía ni idea.

“Pero algo habrá que te guste… estás todo el año de festivales, te gusta viajar, no sé… ¿no tienes nada pensado en la dirección de lo que te motiva?”

Bingo.

Su respuesta fue reírse, y decirme que sí claro… que su trabajo ideal sería ser influencer de festivales, o en general cualquier trabajo que implicase viajar y visitar otros países sin estar encerrada 8 horas al día en una oficina. Ella es un culo inquieto y odia la idea de desperdiciar su juventud en una silla.

Lo que más me sorprendió es que tuviera que darle yo una idea de lo que podría hacer, que realmente le gustase. A ella ni siquiera se le ocurrió pensar por sí misma en sus hobbies como una posible salida. ¿Cómo iba a plantearse siquiera seriamente el ser influencer de festivales o vivir viajando?

Puedo adivinar que cuando le pregunté por su futuro, pensó automáticamente en las salidas de su carrera. Y ninguna se parecía ni remotamente a lo que ella disfrutaba en la vida. Por eso no supo responder.

“¿Y qué harías para conseguirlo? ¿Para vivir de lo que te gusta realmente?”

Me dijo que si lo supiera ya lo estaría haciendo.

Las anteriores generaciones ven en esto algo negativo. Literalmente esto es lo que te puedes encontrar cuando buscas el término millennial:

"Es una generación a la que sólo les interesa el disfrute y el tiempo libre, que tienen menos compromiso con el trabajo, que les gusta viajar por destinos exóticos [...] prefieren intentar vivir de lo que le apasiona, es decir que tienen vocación, sin perseguir un gran sueldo o a una gran compañía. Les gusta la fiesta y tratan de no perderse nada. Quieren vivir en pareja y tener hijos, pero mucho más tarde que sus padres.”

¿Quién dice esto?

Este concepto despectivo lo acuñan personas que han dado por sentado que no se puede vivir de las pasiones, o trabajar mientras disfrutas, y por tanto lo han sacrificado todo para trabajar en una oficina y ganar un sueldo cada mes.

Yo lo veo de otra manera.

Creo que los millennials (no sé si yo puedo incluirme ya, pero desde luego tengo una filosofía de vida parecida) piden más a la vida.

Son jóvenes, no soportan la idea de desperdiciar su juventud sentados en una silla dentro del mismo despacho durante años. Aprecian los viajes y conocer otras culturas porque aman las experiencias enriquecedoras. Quieren crecer personalmente en aspectos que un trabajo típico no puede proporcionarles.

Aman la vida y, por supuesto, saben que es corta y tienen que disfrutarla. El dinero es importante pero lo que de verdad les inquieta es no perderse experiencias, conocer gente nueva, salir de su zona de confort y vivir aventuras. Están más concienciados y tienen objetivos más elevados que el dinero por el dinero o el trabajo por el trabajo.

Esto no es malo. Es increíblemente bueno.

Precisamente este inconformismo es lo que me hizo a mí transformar mi vida y vivirla justo así, como yo quería. Vivir de mis pasiones.

Y todo fue gracias a salirme del camino marcado por las generaciones anteriores. Pero al principio también estaba MUY perdido, igual la hija de mi amigo (o tú) puede estarlo ahora.

La historia que le conté a mi sobrina y que puede ayudarte a ti

Esta es la historia sobre cómo conseguí vivir sin horarios, sin un puesto fijo, con sueldo pasivo mes a mes mientras viajaba todo lo que me apetecía y más:

Cuando encontré mi primer trabajo en una gran empresa como ingeniero informático a los 24 años, pensé que la satisfacción que sentí me acompañaría durante años. Que nunca me cansaría.

Al fin y al cabo había conseguido: 

  • Un trabajo relacionado con lo que había estudiado que hacía sentir orgullosos a mis padres y me motivaba.
  • Un sueldo estable y bastante decente, con la posibilidad de obtener aumentos en los siguientes años.
  • Un ambiente de trabajo que no estaba mal, donde hice muchos amigos.
Ganar dinero extra por Internet

Pero por alguna extraña razón, a los 10 meses más o menos dejaba de estar conforme y sentía la imperiosa necesidad de experimentar algo nuevo. En 12 años cambié 6 veces de empresa.

Y la historia siempre se repetía, independientemente de lo bueno que fuese el puesto.

Los horarios de 8 am a 7 pm, de lunes a viernes, acababan por agobiarme. No me gustaba tener que ir todos los días a la oficina, sólo poder sentirme medianamente libre los fines de semana, no poder hacer planes de más de dos días porque el lunes tenía que volver al trabajo.

Acabé sincerándome conmigo mismo: ya no es que el trabajo fuera bueno o malo, el trabajo estaba bien y era todo lo que debía ser… la realidad era que sencillamente no me gustaba ir a trabajar, estar atado a un horario inflexible y que todas las decisiones de mi vida giraran en torno a ese horario esclavizante.

Me mataba la idea de no ser dueño de mi tiempo. 

Y necesitaba más tiempo para viajar. Con 29 días al año no me daba ni para empezar. Necesitaba 3 o 4 meses para hacer todo lo que tenía en mente. O poder darme una vueltecita al mundo sin dejar de ganar dinero, si tenía esa inquietud.

Ganar dinero por Internet mientras viajas

En este punto estaba jodido… porque me di cuenta de que no iba a gustarme ninguno de los empleos que encontrase en el futuro.

Me preguntaba si esa iba a ser mi vida hasta los 67 años. Si tendría que esperar a jubilarme para tener ese valioso TIEMPO. Si iba a malgastar mi vida esperando para poder vivirla un poco.

Llegué a esta simple (pero increíble) conclusión:

El error que estás cometiendo y te obliga(rá) a vivir trabajando 8 horas al día

Nos han enseñado que sólo tenemos dos alternativas: 

  • 1
    Tener tiempo, lo cual sólo ocurre si NO trabajamos. Eso implica casi necesariamente no tener dinero. Y sin dinero no se puede vivir.
  • 2
    Tener dinero, para lo que necesitamos trabajar. Si trabajamos no tenemos tiempo para otras cosas.

Es decir, lo que hacemos es intercambiar tiempo x dinero.

Me di cuenta de que tener un sueldo, o todo lo que fuera cobrar por horas trabajadas (bien siendo freelance o empleado), significaba vender mi tiempo.

Cualquier trabajo en el que el dinero que ganas es directamente proporcional a las horas que metes, te obliga a vender tu tiempo por dinero.

Eso no es escalable, y es la forma más extendida de esclavitud moderna. 

Te obliga a trabajar constantemente para generar más dinero. Si dejas de trabajar, dejas de tener ganancias. Por tanto eres 100% dependiente del trabajo. 

Cualquier tipo de vida alternativa que yo me hubiese planteado (vivir viajando, organizar mis horarios, practicar TODAS mis aficiones, conocer cada día gente nueva e interesante, ver otras culturas, dedicarme a mi familia…) era incompatible con trabajar más de 8 horas al día en una oficina.

Es decir, no podía seguir intercambiando mi tiempo x dinero.

Llegados a este punto me planteé qué puede hacer una persona a día de hoy para cambiar esa situación. Y se me ocurrieron dos principales:

  • 1

    Emprender. Esta opción la descarté en un principio. Aunque era la más obvia, también era la más arriesgada. Implicaba una gran inversión de tiempo y dinero (un dinero que no tenía), dejar mi trabajo de ese momento y perder toda la seguridad económica de golpe. No tenía una idea clara ni buena sobre lo que emprendería, y no tenía ninguna experiencia en el campo de los negocios más allá de ser empleado en una empresa. No me convencía mucho.

  • 2
    Buscar un método alternativo para generar ingresos que fuese independiente de mi tiempo, que no requiriese una gran inversión y que acabase dándome un sueldo de forma pasiva aunque no estuviera echándole horas.

Me decanté por lo segundo. Y decidí que el medio más fácil, asequible y a mi alcance para conseguirlo era Internet.

Era perfecto. Ya conocía a gente que vivía 100% de Internet… y sabía que para generar ingresos pasivos y totalmente descentralizados no hacía falta una gran inversión ni había una gran barrera de conocimiento. Hoy existen tantísimas oportunidades en Internet... sobre todo para quién está acostumbrado a moverse en este ámbito. 

Así que pasé mucho tiempo probando métodos diferentes a la vez que trabajaba, pero ni siquiera es relevante que los mencione todos. 

Al final decidí decantarme por el que me pareció más eficaz y menos costoso. Es el que a día de hoy me ha permitido tener justo la clase de vida libre que buscaba: las páginas nicho con afiliación.

¿Cómo se pueden generar ingresos pasivos en Internet gracias a las páginas nicho?

La idea me atrajo desde el principio, es muy sencilla: 

  • Escoges una temática y creas una web sencilla sobre ello.
  • Dentro de tu página colocas enlaces que llevan a productos o servicios de otras páginas.
  • Si las personas que entran a tu página pinchan en alguno de tus enlaces y compran algo de lo que has recomendado, tú te llevas una comisión (eso se llama afiliación).

Este sistema me gustó por lo obvio: tenías que echarle tiempo al principio para crear la web, pero una vez creada era totalmente pasiva y descentralizada. Yo podía estar viajando por ahí o tomándome unas cañas mientras la gente entraba en mi página, yo me llevaba comisiones, y el dinero seguía entrando. 

Además podía crearlo desde casa o desde cualquier sitio con Internet.

Esa era justo la transformación que buscaba.

Aprende cómo construir una página nicho que de ingresos por Internet desde 0 y sin conocimientos previos en este entrenamiento GRATUITO

¿Conseguí lo que me propuse?

Empecé dedicándole un par de horas cada tarde después del trabajo. Cuando tenía un rato libre, automáticamente me ponía con la página.

Me hizo falta ser constante, pero la motivación de estar por fin construyendo algo para mí, que me iba a proporcionar la libertad que buscaba… bueno, me impulsaba sin esfuerzo. En 3 meses tuve todo listo. 

Con mi primera página nicho sobre vender móviles usados llegué a tener una media de 12.000 visitas al mes en dos años. Hubo meses en los que esta web y alguna otra que tenía en marcha, como Monetizados, me llegaron a generar hasta 3000 y 4000€.

De forma totalmente estable y como base, ganaba 1500€ mínimo todos los meses.  

Por ejemplo, este sólo artículo me reportó casi 9000€ en un año.

Ganar dinero extra en Internet

A día de hoy tengo la web abandonada (lleva sin actualizarse desde 2014) porque estoy con otros proyectos, pero de media ha recibido más de 7.000 visitas cada mes sin hacer NADA durante cuatro años. El dinero puede seguir entrando de forma pasiva (aunque ahora quiero darle un empujón y ponerla arriba del todo)

Ganar dinero extra de forma pasiva por Internet

Hace 3 años dejé de necesitar por completo un empleo, y dejé mi trabajo para dedicarme 100% a ganar ingresos online. Ahora puedo decir que he conseguido lo que mucha gente ve como timo o imposible:

  • Tengo 3 meses de vacaciones al año de media (algunos 4, otros 2… depende de lo que me apetezca). Eso me ha permitido hacer todos los viajes que he querido, incluso vivir en otros países por un tiempo.
  • Mi horario es 100% flexible, y puedo crear nichos desde donde quiera (casa, un coworking en Tailandia o cualquier sitio donde haya Internet).
  • No estoy atado a una oficina ni a una ciudad concreta.
  • Si en un futuro tengo hijos, sé que podré dedicarles todo el tiempo que necesitan.
  • Tengo el método para crear todas las webs que quiera, así que NUNCA me quedaré sin un sueldo mes a mes.
Trabajar desde casa y ganar dinero extra

¿Por dónde empezar para hacer lo mismo?

He parado de contar el número de personas que me hacen esa pregunta entre conocidos, familiares y lectores de mi blog.

Es una pregunta totalmente lógica, pero no podía responderla al detalle cada vez que me preguntaban, porque son muchas cosas y hacen falta explicaciones profundas.

Aun así no quería dejar a todos esos amigos, conocidos y lectores en la estacada. Considero que lo que he aprendido tiene un valor incalculable y puede cambiar de verdad la vida de las personas. Además hay sitio para todos en Internet.

Así que hace poco decidí crear un entrenamiento gratuito donde comparto los primeros pasos que tienes que dar para tener tu página nicho, tengas el conocimiento que tengas, y darte las herramientas básicas con las que podrás empezar cuando quieras.

Si te interesa crear una fuente pasiva de ingresos por Internet, puedes apuntarte ahora con un solo clic aquí:

Nos vemos dentro, 

Javier Elices

Deja un comentario

  Acepto la política de privacidad

Cerrar