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Afiliación profesional: ¿es más rentable promocionar productos de precio alto o bajo?

A menudo me encuentro con alumnos que me piden productos caros para ganar más…

En este artículo he querido abrir el melón del precio de los productos que puedes promocionar como afiliado profesional.

¿Es mejor vender productos de precio bajo o alto? Es una pregunta recurrente en redes sociales.

Existe la creencia de que vendiendo productos de alto coste se gana más, porque la comisión es mayor. Pero ¿realmente es así?

Paro, paro… ¿Estoy yendo muy rápido?

Te estoy hablando de afiliados, promociones, comisiones… Y quizá te suene a chino.

¿Sabes cómo funciona el marketing de afiliados?

De las diferentes maneras que existen de ganar dinero en Internet, el marketing de afiliación es una de las que más popularidad ha ganado en los últimos años.

Es la manera más rápida de emprender por Internet, porque no tienes que crear un producto o una estructura de equipo.

Consiste en potenciar y promover productos de otros en los que creas que pueden ayudar a las personas. Desde tu primera campaña, ya puedes tener buenos rendimientos si te formas en ello y pones foco.

Sabiendo esto, tengo que hacerte una pregunta: ¿te gustaría tener la vida que sueñas con el marketing de afiliados?

Si la respuesta ha sido que sí, antes de empezar a promocionar productos como afiliado es importante que tengas en cuenta cómo afecta el precio del producto que quieras recomendar a la hora de diseñar tu estrategia.

A lo largo de todos los años que me he dedicado al marketing de afiliados han pasado por mis manos cientos y cientos de productos, de todas las características y precios. Y tengo muy claro qué funciona bien y qué no.

Pero a ti, que tienes menos experiencia, es normal que te asalten dudas como estas: 

¿Es mejor promocionar productos de alto coste y ganar más comisión? ¿Me interesa promocionar productos baratos y vender más cantidad? ¿Es verdad que un producto de menor precio se vende más que un producto de precio mayor?

Keep calm my friend. 😄

Voy a responder a todas las preguntas. Porque sé que es un tema muy importante si te vas a animar a promocionar productos de otros. 

Sigue leyendo porque en este artículo te daré algunos tips que te ayudarán a saber si te interesa más vender productos de alto precio o bajo.

¿Preparado? Vamos.

¿Qué vas a encontrar en este artículo?

¿A quién le estás recomendando el producto?

El primer aspecto que debes tener en cuenta es a quién le estás hablando cuando creas el contenido promocional (sea del tipo que sea, luego veremos las dos clases de contenidos que hay).

Y aquí hacemos referencia a los diferentes niveles de conciencia del posible comprador.

¿Niveles de qué? Tranquilo, lo explico de una manera sencilla.

¿Qué es esto del nivel de conciencia?

Es más fácil de lo que parece. Ya verás.

Existe una clasificación de posibles compradores en función de su nivel de conciencia del problema, que consta de 5 fases (te explico cada una con un ejemplo):

1) No consciente del problema: no es consciente de su necesidad, ni de la solución que la resolvería, ni de que tú puedes facilitarle esa solución. Por ejemplo, si no veo bien de lejos, pero no echo en falta ver mejor, quizá no soy consciente de que tengo miopía, porque nada me ha hecho percatarme de mi problema.

2) Consciente del problema, pero no de la solución: es consciente de que tiene una necesidad, un deseo por satisfacer o un problema por resolver, pero todavía no conoce cuál es la solución. Siguiendo el ejemplo de antes, si cuando cojo el coche y empiezo a conducir me doy cuenta que no veo tan bien como pensaba, estoy tomando conciencia de que tengo un problema: no veo bien.

3) Consciente de la solución, pero no te conocen: la persona ya ha investigado y encontrado cuál es la solución a su problema, pero todavía no sabe quién eres y que tienes lo que necesita. Continúo con el mismo ejemplo, voy a una óptica a que me gradúen la vista, y me dicen que soy miope. Ya sé que si quiero solucionar mi problema tengo que ponerme gafas (conozco la solución).

4) Consciente de tu solución: no solo sabe cuál es su problema y la solución, además te conoce y sabe que puedes ayudarles. En nuestro ejemplo, ahora sé que hay una óptica debajo de mi casa que tiene unas gafas muy molonas, y me planteo visitarla para consultar el precio.

5) Decididos a comprar: es un potencial comprador, sólo le falta dar el último paso y tomar acción. Siguiendo con el caso anterior, cuando me pruebo varios modelos de gafas sólo me queda decidirme por comprar unas.

¿Lo ves claro ahora? 😅

Se trata de saber diferenciar entre quién está preparado para comprar de quien no.

Así de sencillo.

Esto que puede parecer una obviedad no lo es, en mis formaciones es un tema que ocupa un lugar principal, porque puede marcar la diferencia entre conseguir ventas o no.

Retomando el tema que nos ocupa, cuando vas a escoger un producto para promocionar, debes definir claramente a qué público te vas a dirigir, en concreto, cuál será su nivel de conciencia.

¿Sabe que tiene un problema? ¿Conoce la solución? ¿Te conoce a ti?

Porque en función de esto te convendrá escoger un producto de un precio u otro.

Insisto, antes de promocionar nada debes tener claro a quién se lo quieres ofrecer.

¿A quién te vas a dirigir? ¿A una persona que sabe que tiene un problema y está buscando una solución? ¿A una persona que está buscando información pero no sabe que tiene un problema?

Para resumir, en función del nivel de conciencia del público al que te dirijas, tendrás más probabilidad de éxito según quieras vender un producto de precio o bajo.

Voy a explicarlo con un ejemplo. ¿Te parece?

Elige el producto en función de la persona a la que vayas a dirigirte

En aquellos casos en los que alguien sabe que tiene un problema, incluso sabe cuál es la solución, pero todavía no se ha decidido entre las distintas opciones que hay en el mercado, será mucho más fácil que pague un precio mayor por adquirir la solución que necesita.

¿Estás de acuerdo?

Por ejemplo, imagina que yo sé que necesito un curso de SEO para que me asciendan en la empresa en la que trabajo, y estoy deseando ese ascenso porque conlleva un aumento de salario.

Tengo claro cuál es mi problema y cuál es mi solución: hacer un curso de SEO. Pero todavía no sé qué curso voy a hacer, porque hay muchos en el mercado. 

En este caso hipotético, me pondría a buscar en Internet qué cursos de SEO hay, y escogería aquel que más se ajustara a mis necesidades.

Bien, si tú quieres promocionar un curso de SEO de precio alto (en comparación con la media del mercado), tendrás que dirigirte a personas como yo, que ya sabemos que ese curso es la solución a nuestro problema, y sólo nos falta decidirnos por uno.

¿Por qué? Porque ya estamos predispuestos a pagar por ello.

Siguiendo con el ejemplo, si cuando estoy buscando un curso de SEO en Internet llego a tu contenido y me convence el valor que ofrece el producto que promocionar, te aseguro que es muy probable que lo acabe comprando.

En cambio, si te diriges a personas que todavía no saben que necesitan un curso de SEO, porque están en un nivel de conciencia inferior, difícilmente pagarán por un producto que no es lo que están buscando, y mucho menos si el precio es alto.

¿Ves la importancia de saber a quién te vas a dirigir a la hora de ofrecer un producto de mayor o menor coste?

Yo he vendido productos de pocos euros, por decenas, pero también he vendido otros de varios miles de euros, que también se pueden contar por decenas.

¿Cómo lo hago? Teniendo muy claro lo que te he dicho: a quién le estoy ofreciendo el producto.

No todos los productos son para todas las personas.

Pero hay algo más que también debes saber antes de promocionar un producto como afiliado.

productos caros o baratos

¿Cómo tienes pensado promocionarlo?

A grandes rasgos, podríamos decir que, como afiliado profesional, puedes promocionar los productos de dos maneras distintas:

Promoción directa (email o anuncios en redes)

Por un lado, está la posibilidad de hacer una promoción directa, a través de tu lista de suscriptores o creando anuncios, para mostrarlos en plataformas como las redes sociales.

En el caso de hacer publicidad de pago, que consiste en diseñar una creatividad (imagen o vídeo acompañado de un texto) y mostrarla a los usuarios de una plataforma concreta (como Facebook o Instagram), debes preguntarte: ¿a quién está dirigido el anuncio?

Es decir, ¿esas personas a las que vas a dirigir te conocen? ¿Conocen la marca o el producto que vas a promocionar?

En función de la temperatura del tráfico te convendrá ofrecer un tipo de producto u otro.

Por si no sabes a qué me estoy refiriendo con lo de “temperatura del tráfico”:

  • Tráfico frío (desconocidos): personas desconocidas, que nunca han oído hablar de ti ni del producto que ofreces.
  • Tráfico templado (conocidos): personas que te conocen o han oído hablar de ti o el producto que promocionas, porque forman parte de una lista de suscriptores, o que han visitado la web, o son seguidores en las redes sociales, etc.
  • Tráfico caliente (compradores): personas que ya saben quién eres, qué haces y qué ofreces.

Fíjate que volvemos a insistir en el mismo tema: identificar a quién te vas a dirigir a la hora de promocionar un producto.

Seguimos con la explicación.

¿Por qué es importante saber si te conocen o no?

Porque en función de la temperatura del tráfico podrás deducir el nivel de conciencia del público al que te diriges.

Por ejemplo, si te diriges a tu lista de suscriptores (tráfico templado o caliente), conocerás de primera mano su nivel de conciencia, normalmente las listas son audiencias más cualificadas, porque ya te conocen.

En ese caso, estarás en disposición de ofrecerles productos de mayor precio, porque probablemente ya sepan cuál es su problema, incluso su solución, y estarán dispuestos a pagar lo que sea por un producto que les ayude a resolver su problema satisfactoriamente.

¿Es mejor promocionar un producto de precio alto o bajo?

Pues depende. 😉

Pongamos otro ejemplo, imagina que haces un anuncio en Facebook y lo publicas, indiscriminadamente, en este caso, te estarás dirigiendo a tráfico frío.

¿Cuál es el nivel de conciencia del público que alcanzarás? No lo sabes.

En este caso, en función del precio del producto, tendrás que diseñar un copy u otro.

Por un lado, si quieres promocionar un producto de precio alto, deberás enfocar el copy del anuncio a una persona con un nivel de conciencia alto.

Por otro lado, si quieres promocionar un producto de precio más asequible, para todos los bolsillos,  deberás diseñar un copy pensado para personas con un nivel de consciencia bajo.

¿Ves la diferencia?

Sé que al principio puede sonar complejo, pero nada más lejos de la realidad. Una vez lo pillas es facilísimo.

Escribo todo esto para ayudarte, explicándote de la manera más sencilla posible todo lo que he aprendido en los años que llevo en el marketing de afiliación.

Venta Orgánica

Por otro lado, está la posibilidad de crear contenidos en un sitio web o blog, y posicionarse bien en los motores de búsqueda, como Google.

De este modo, será el usuario del buscador el que encuentre tu artículo cuando esté navegando por él.

En función de la intención de búsqueda del usuario, deberás adaptar el tipo de contenido. Es decir, si quieres dirigirte a una persona que sólo está buscando información, cuyo nivel de conciencia suele ser bajo, habrá que llevarle a un producto de precio bajo.

Sin embargo, si te diriges a una persona que ya sabe qué problema tiene, y está buscando la solución, podrás mostrarle productos de mayor precio, porque estará predispuesto a pagar por ello.

En definitiva, antes de promocionar un producto debes tener claro a qué tipo de público se lo vas a mostrar, para que aumente la probabilidad de éxito y acabe comprando.

Conclusión: ¿Qué compensa más? ¿Vender productos de alto coste o menor?

Lo importante no es el precio del producto que vas a promocionar, sino la estrategia que vas a emplear.

La clave está en distinguir los diferentes niveles de conciencia del consumidor, y dependiendo de tu capacidad para llegar a un tipo de público u otro te convendrá promocionar productos de precio más alto o bajo.

No sé la cantidad de promociones que he hecho ya en todos los años que llevo en el marketing de afiliación, y créeme, he probado mil estrategias distintas. Al final, la experiencia me ha enseñado que lo más importante no es el precio del producto, sino a quién y cómo lo vendes.

Si tienes posibilidad de alcanzar a un público más cercano a la solución, tendrás más opciones de vender productos de precio más alto.

En cambio, si prefieres alcanzar públicos con menor nivel de conciencia, aunque más amplios, es preferible que promociones productos de precio bajo.

¿Qué te ha parecido este artículo? He grabado un vídeo donde lo explico con otras palabras.

¡Haz clic y nos vemos dentro!👇🏻

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Javier Elices

Javier Elices

Después de trabajar en importantes Multinacionales como Havas Media o Telefónica, tanto en España como en otros países, decidí dar un giro a mi vida y lanzarme a lo que realmente me apasiona, que es emprender y lanzar proyectos online que generen beneficios. Todo el camino que recorro para ello, te lo cuento en el blog de Monetizados donde aprenderás cómo conseguir ingresos con tus proyectos ayudándote en los consejos SEO y las herramientas que te presentaré.

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